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sábado, 19 de febrero de 2011

Aprendizaje Organizacional

Mi actividad profesional permite conocer organizaciones con fines y estructuras diversas cuya organización se acomoda a los requerimientos de su entorno (clientes, mercado, legislación vigente, políticas tributarias y comerciales y otras), como también, aquellas que se propone internamente la organización de acuerdo a sus recursos financieros, humanos, materiales y tecnológicos. En ellas se aprecia la facilidad o dificultad de cada una de estas organizaciones para reaccionar y accionar en su empeño por lograr sus objetivos, cumplir su misión, visión y sus principios.

Las organizaciones aprenden llegando a ser inteligentes en la medida que presenten las siguientes características:

  • Interacción de todas sus partes en forma comunitaria. Muchas organizaciones y los trabajadores individualmente fracasan precisamente por su excesiva individualidad e independencia. Todos los estamentos deben estar relacionados participando todos en equipos de trabajo.
  • Aceptar y mejorar las propias deficiencias. No se debe recurrir a no reconocer las propias deficiencias pues se opta por culpar a los demás y no se mejora. Una vez reconocidos los errores o no conformidades debe plantear y aplicar medidas correctivas para solucionar el problema que se origina y aprender a no cometer nuevamente el mismo error.
  • Hacerse cargo de las tareas que corresponda y no esperar que otros lo hagan. ¿y si nadie se hace cargo... quién realiza esta tarea?, pudiendo producirse una deficiencia importante que puede llegar a afectar a toda la organización. La actitud que se requiere es la proactividad. Más que reactivo hay que ser proactivo para poder anticiparse a los posibles dificultados o problemas. No se debe perder mucho tiempo en solucionar problemas porque produce pérdida de energía que se debe ocupar en accionar y hacer las cosas necesarias. 
  • Planear las acciones. Más allá de los hechos que acontecen a diario se debe contar con patrones de comportamiento relacionando las diversas tareas en forma estructurada en consecusión de objetivos a lograr. Adquiere relevancia la gestión estratégica (visión. misión, objetivos, principios, programas de trabajo, presupuestos, procedimientos y otros que se requiera). Muchas instituciones fracasan porque se detienen en los hechos perdiendo la visión global en que participan estos.
  • Adaptarse a los cambios. Los cambios se producen en forma repentina o, por el contrario, lentos y graduales. Por esta razón la organización debe aprender reconocer los cambios en el entorno (nuevas exigencias de los clientes, cambio en los costos de producción, nuevos mercados o nichos de negocios, cambios legislativos y otros) que amenacen los logros que se puedan obtener.
  • Desarrollar capacidades previas a la acción. No siempre es útil para la organización el aprender con la experiencia. Puede ser provechoso para el trabajador pero no ventajoso para la empresa. El aprender por experiencia puede llevar consigo la relación acción - reacción que no siempre es oportuna o la más adecuada. La experiencia que adquiere cada integrante de la organización debe ser compartida y no asimilada solamente para sí mismo lo que produce islas que afectan la coordinación de los procesos de trabajo.
  • Compartir como equipo de trabajo sus experiencias, apreciaciones, diferencias de opinión, conocimientos técnicos y todo aquello que contribuya en un aporte al éxito del trabajo de toda la organización. Las individualidades sin compartir produce desequilibrios en los logros colectivos. Puede ser provechoso para algunos y perjudiciales para todos. Muchos trabajadores que no son real aporte a los equipos de trabajo, simulan compartir, prevaleciendo sus intereses personales por sobre los de la organización, y más aún, perjudicando los intereses de la institución.
Se debe estar consiente que las estructuras organizacionales repercute en la conducta de las personas y estas personas, a su vez, dan identidad a la organización por lo que podemos concluir que no todas las entidades aprenden al mismo ritmo e intensidad, siendo unas organizaciones más inteligentes que otras. 

Una ocupación de quienes lideran la gestión del conocimiento organizacional.

sábado, 13 de febrero de 2010

¿Proactivo o reactivo?

Es muy frecuente encontrar avisos de empleo en que se solicita una competencia laboral a quienes postulan a un nuevo trabajo. Esta cualidad es ser proactivo. 
Si nosostros miramos a nuestro alrededor nos encontraremos que la mayoría de las acciones de personas e instituciones no se caracteriza por ser proactiva, sino ser reactiva.
Cuando existe un hoyo en la calle sin ninguna señalización mantenida por años con eminente peligro para transúntes o vehículos que puedan ocasionar un accidente se trata de un municipio que no se caracteriza por ser proactivo, más aún, si ocurre un accidente ocasionado por este hoyo comentado, seguramente los encargados de mantener las calles en buenas condiciones reaccionarán y se encargarán de subsanar el problema y desaparezca el hoyo para que no ocurra otro accidente.Por supuesto que estamos frente a una acción reactiva porque se deja el control y la responsabilidad a los transeúntes y automóviles de evitar un accidente, es decir, en este caso el municipio no asume su propia responsabilidad de mantener en óptimas condiciones la vía pública, sino que la arregla solamente debido a un accidente ocurrido. Es una reacción.
Los candidatos que deben tener la cualidad de ser proactiva, más que reactiva, deben ser responsables de sus tareas, actividades y accionar no esperando que ocurran situaciones para reaccionar y subsanar un error o ejecutar una tarea que le corresponde. La persona proactiva asume sus responsabilidades y acciona adecuadamente utilizando adecuadamente los tiempos, su energía y motivación, habilidades y destrezas al servicio de sus actividades.
Las personas proactivas se ocupan de todo aquello que pueden controlar y tengan posibilidad de actuar. No pierden tiempo preocupándose de aquello que no está a su alcance o su campo de acción.
Una cualidad cada vez más exigida en la actividad laboral.

Escrito por Luis Contreras Aguilera para Vida y Profesión

martes, 24 de febrero de 2009

Clasificar las competencias

En un artículo anterior di a conocer lo que se entiende por competencia. En este artículo me refiero a la clasificación de las competencias que debe tener claro todo empresario de sus colaboradores. Una de las clasificaciones más utilizadas en la actualidad es la que considera a las competencias corporativas, las funcionales y las de liderazgo. Las Competencias Corporativas son aquellas orientadas al logro de la visión, la misión, los objetivos y asegurar el cumplimiento de las estrategias planteadas por una institución. Debe ser conocida y desarrolladas por todos los miembros de una institución. La respuesta telefónica identificando la empresa y el interlocutor, las respuestas amables, el desarrollo de trabajo colaborativo en equipo, el respeto por las autoridades de la institución, el conocimiento de la visión y misión, principios y otras, se demuestra en la relación con los pares, ejecutivos y clientes externos. El éxito del desarrollo pasa por el conocimiento de la visión, misión, objetivos y estrategias corporativas por parte de todos, como también la motivación de los equipos de trabajo como individualmente y, por último, el desarrollo de habilidades del equipo como individualmente son claves para el éxito de esta competencia al interior de la institución. Las Competencias Funcionales que son aquellas relacionadas directamente con el cargo asignado a cada uno de los componentes de la corporación y corresponde al conjunto de conocimientos, habilidades y motivaciones necesarios para un buen desempeño en las funciones asignadas. Es conveniente definir para cada persona competencias funcionales críticas, las cuales son imprescindibles para el buen desempeño de la gestión de las personas, asi también, debe definirse aquellas funciones y tareas que no son críticas a las cuales se le puede dar una holgura en el tiempo para su desarrollo. Es necesario considerar la preparación profesional efectuada a través de la enseñanza formal, capacitación y la experiencia profesional desarrollada a través del tiempo por cada trabajador. La habilidad para gestionar una venta por parte de un vendedor, la habilidad para manejar dinero por parte de un cajero o de un contador para efectuar los registros contables son algunos ejemplos de esta competencia. Las Competencias de Liderazgo llamadas también de Management las cuales se desarrollan en función de la gestión de las personas. Muchas habilidades, como es el liderazgo, la coordinación de equipos de trabajo, la supervisión individual o de equipos de trabajo son altamente valoradas en esta competencia. En la mayoría de las empresas se fomenta a través de talleres, convenciones, reuniones y seminarios a tratar con estas temáticas. Las instituciones tratan de desarrollar distintos estilos de liderazgo según se requiera, de acuerdo al tipo de empresa, la comunicación que se espera con los clientes y otros factores que son primordiales a la hora de elegir el estilo de liderazgo. La habilidad para dirigir una reunión o de potenciar un equipo de trabajo a través de la motivación y el apoyo a los demás miembros del equipo de trabajo, la capacidad de potenciar el talento y la capacidad de las personas, son algunos ejemplos de esta competencia. Las competencias críticas no deben ser más de cuatro o cinco para que realmente se cumpla lo esperado por quien lidera o se espera que potencie un equipo de trabajo. En ocasiones se desarrolla una idea equivocada en la dirección de una empresa o grupo de trabajo tratando de no permitir grandes desarrollos en la potenciación de los talentos y capacidades de las personas bajo su responsabilidad por miedo a perder su liderazgo. Esta idea contradice las competencias denominadas como Empowerment o capacidad de empoderamiento. Estas forman parte de las competencias de liderazgo que debe aplicar una empresa en su personal con el propósito de alcanzar las metas institucionales.

domingo, 22 de febrero de 2009

Las Competencias

Uno de los grandes anhelos de todo empresario es contar con un equipo de trabajo competente, de acuerdo a la dinámica y alta exigencia del mundo empresarial actual. El Mercado, cada vez mas globalizado y dinámico, requiere de personas que desarrollen fuertemente sus competencias para poder alcanzar los objetivos propuestos por cada empresa. En la actualidad se ha desarrollado un modelo de gestión de personas basado en las competencias que implica el dominio de ciertos conocimientos, habilidades y motivaciones que deben propender al logro de los objetivos de cada institución. Por lo tanto podemos decir que una competencia es
  • El conjunto de conocimientos que involucra el contar con los estudios y la experiencia necesaria para resolver las situaciones que se presenten en el trabajo utilizando las herramientas que debe saber utilizar. Estos conocimientos se relacionan con el saber hacer.
  • Las habilidades involucra que la persona posea las capacidades, aptitudes y destrezas las cuales deben ser sociales, intelectuales y motoras. Las habilidades se relacionan con el poder hacer.
  • Las motivaciones que involucra contar con la disposición, preferencias y actitudes para desarrollar un trabajo obteniendo buenos resultados. Considera las motivaciones hacia el logro alcanzando ciertos resultados. Se relaciona con el querer hacer.
Esto nos lleva a concluir que si un trabajador sabe, puede y quiere hacer una tarea es una persona competente para el desarrollo de ésta. Por esto los empresarios que quieren alcanzar ciertos resultados deben afiliar en sus equipos a trabajadores competentes.